lunes, 4 de mayo de 2009

La noche de la sentencia final.

Siento odio miedo
cuando cierro los ojos
ternura compasión
y lo entiendo
cuando la espuma
de la muerte
se acerca
siento soledad tranquilidad
un escalofrío de líquido rojo
junto a la oscuridad fantasmagórica
de la vida sin sentido alguno.
Se vuelve al infierno
con dos protectores con cuerno
y el juez con cola
que te dicta la culpa
de la inocencia
de un alma sin rumbo,
que luego junto a la soledad
queda perdido en el mundo
viendo su cuerpo
gracias a una luz diminuta
y pensando
¿qué he de hacer para volver?
¿qué he de decir, pensar, actuar?
para volver a respirar
el fresco aire
de manantial.

Lucián, Danny