La noche de la sentencia final.
Siento odio miedo
cuando cierro los ojos
ternura compasión
y lo entiendo
cuando la espuma
de la muerte
se acerca
siento soledad tranquilidad
un escalofrío de líquido rojo
junto a la oscuridad fantasmagórica
de la vida sin sentido alguno.
Se vuelve al infierno
con dos protectores con cuerno
y el juez con cola
que te dicta la culpa
de la inocencia
de un alma sin rumbo,
que luego junto a la soledad
queda perdido en el mundo
viendo su cuerpo
gracias a una luz diminuta
y pensando
¿qué he de hacer para volver?
¿qué he de decir, pensar, actuar?
para volver a respirar
el fresco aire
de manantial.
Lucián, Danny
lunes, 4 de mayo de 2009
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1 comentario:
Esperaba material de este sitio.Voy a leer el poema unas cuantas veces y a comentarlo, si me premiten el atrevimiento. La primera impresión es buena. Me gustaría leer un poema con rima del mismo autor, si tiene claro. Por ahora un abrazo.
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